Cirugía asistida con robótica

Con los numerosos avances tecnológicos de estos años, las máquinas se han hecho útiles para cada vez más tareas, y el área de medicina no es ninguna excepción. Ahora, los cirujanos tendrán asistentes robots totalmente capaces de complementar los conocimientos del especialista en la mesa del quirófano.

Comparando la cirugía tradicional con la robótica, tenemos el caso de la cirugía de cáncer de próstata, en la cual, si la practica un médico sin asistencia por parte de un robot, tardaría alrededor de dos horas el procedimiento, bajo riesgo de que las aptitudes como la potencia y la sensibilidad se vean perjudicadas y con un tiempo de recuperación de una semana, cuando en el caso de la cirugía robótica el tiempo de duración de la cirugía sería la mitad, con ningún riesgo de pérdida de aptitudes y con un tiempo de recuperación de 48 horas, es bastante ventajoso.

El robot más popular utilizado para las cirugías es el Da Vinci, una máquina con prestaciones que son muy útiles para garantizar procedimientos limpios y precisos. Tiene tres partes principales: La consola, donde va el cirujano y desde donde opera al Da Vinci, el carro quirúrgico, que sostiene los brazos robóticos, y la torre de visión, que es el sistema de visualización. Tiene cuatro brazos con herramientas y una cámara de alta definición, los cuales garantizan muchas ventajas para el paciente, como la ya mencionada higiene, la reducción en tiempos de recuperación y de dolor físico, menor pérdida de sangre y cicatrices de menor tamaño.

Sobre todo en el área del cáncer es que los robots destacan, ya que con ellos se realizan operaciones para eliminar tumores en la cérvix y en el colon, además de la próstata, entre otros. También se pueden realizar bypass coronarios, reparaciones valvulares, y cirugías relacionadas a la obesidad mórbida.

Los robots poco a poco se harán más eficientes, aunque siempre se debe tomar en cuenta que se necesita la experticia de un médico especialista para realizar los procedimientos.