Terapia génica: la preferida en contra algunos tipos de cáncer

La terapia genómica cada vez se afianza más como una de las principales soluciones para el cáncer, ahora descubriéndose su viabilidad para tratar nuevos tipos de cáncer. En una reunión de una organización hematológica en Orlando, Florida, en los Estados Unidos, se expuso material relacionado a la terapia genómica.

Al principio, los experimentos de terapia genómica arrojaban resultados de alto nivel de toxicidad y vulnerabilidad de leucemia que estaba vinculadas al tratamiento, pero con los avances, se ha logrado desarrollar un tratamiento seguro y confiable que no pone en riesgo a los pacientes, ni siquiera a largo plazo.

En el estudio realizado, participaron once pacientes humanos de mieloma múltiple en etapa ya avanzada, y la enfermedad entró en remisión en uno de los pacientes. El mieloma es un tipo de cáncer que nace en la médula ósea, que se genera a partir de una degeneración de carácter maligno en el ADN celular plasmático, se da mayormente en hombres de más de 70 años de edad y se considera virtualmente incurable.

El paciente que entró en remisión lo logró después de dos meses de infusión de células T, combinadas con quimioterapia, otro paciente presentó mieloma indetectable en las células de tipo plasmático en la médula ósea, sin alcanzar la remisión aún.

Entre los efectos secundarios que sufrieron los pacientes, hubo problemas cardíacos y renales, fiebre y dolores musculares, todos característicos del síndrome de la liberación de citoquinas. Los demás pacientes presentaron mejoras regulares, con leves índices de toxicidad y otros efectos secundarios que fueron leves.

Otra enfermedad que se indicó que existía potencial para ser tratada con terapia genómica fue el síndrome Wiskott-Aldrich la enfermedad del niño de la burbuja, que consiste en una deficiencia en el sistema inmunológico al nivel de que cualquier infección, por leve que sea, puede ser mortal para el paciente. Entre los síntomas están la aparición de moretones de manera muy fácil, sangrados aleatorios y una susceptibilidad muy elevada al cáncer.